The Expendables 3 (2014)
Los indestructibles 3
The Expendables 3 es la secuela a la exitosa y entretenida secuela de aquella película del 2010 que parecía un experimento de Sylvester Stallone. Se trata una vez más de aquellas estrellas pasadas haciendo lo mejor que saben hacer en el género de acción y burlándose mutuamente de sus vidas. Esto es hasta que no se trata de nada de eso, tiran todo el concepto a la basura, y quitan la sangre generada a computadora dizque para hacerla más amigable a los niños. Entiendo, pero ¿cuánta gente es que cabe en un solo póster?
La nueva adición al equipo de los mercenarios de Sylvester Stallone es Wesley Snipes, quien interpreta a un tal Doc. Encuentro que este personaje es entretenido en lo poco que tiene en pantalla porque le dan la libertad de ser raro. Más adelante conoceremos a Galgo (Antonio Banderas), quien parece ser el único al que le notificaron que esta película está supuesta a ser ridícula y burlona, por lo que este personaje es el más entretenido de todos. Y finalmente está el villano, Conrad Stonebanks (Mel Gibson), quien fue el co-fundador del grupo Expendables, y ahora se dedica a traficar armas. Si pudiéramos ignorar a los otros personajes nuevos y mezclar estos tres con los cinco mercenarios de antes, hubiera quedado mejor.
Hay razones válidas para quejarse de esta película, pero no voy a volver a citar la falta de la sangre que se veía ridículamente entretenida en la entrega anterior. El mensaje o la subtrama o como quieran llamarle que esta Expendables quiere llevar es que Sylvester Stallone y sus secuaces ya están viejos, y no son las estrellas de acción que solían ser en las décadas de los 80s y 90s, por lo que hay que pasarle la antorcha a los jóvenes, a las nuevas generaciones, a aquellos quienes entienden mejor los avances tecnológicos de la última década para impulsar el género de acción. Por esta razón (y para que en un futuro puedan conseguir mejores papeles en el género), introducen a un nuevo equipo de Expendables con No-Me-Importa (Glen Powell), No-Me-Importa (Victor Ortiz), No-Me-Importa (Kellan Lutz), y Luna (Ronda Rousey).
¿Qué diablos estaban pensando? ¿A quién se le ocurrió que sería buena idea sustituir a la vieja escuela por estos perdedores que nadie conoce? Entiendo lo que están intentando decirme, pero no fui a ver esta película por unos jovenzuelos que no conozco. ¿Recuerdan el concepto? Viejas estrellas de acción pasando un buen rato, burlándose de ellos mismos mientras insertan violencia y acción reminiscentes de las películas del ayer. Entonces Barney Ross (Sylvester Stallone), Luna, y los No-Me-Importa intentan detener a Stonebanks mientras yo me preguntaba “¿cuándo es que vuelven Jason Statham, Dolph Lundgren y Wesley Snipes?”
Detrás de la cortina de mala dirección, horrible edición, y atroz manejo de cámaras, hay violencia sin sentido que a más de uno le puede resultar entretenida. Es por ley que los soldados de los villanos son unos incompetentes sin remedio, y en esta entrega llevan esa idea un poco más allá. Sin embargo, es en esos pequeños momentos en los que no estoy confundido con lo que está pasando en pantalla que encuentro diversión, no sólo porque ciertos personajes dicen lo necesario para hacerme reír, sino también porque las secuencias de acción se asemejan a las películas de hace 30 años. Con todas sus debilidades, todavía encuentro el estilo del director Patrick Hughes mejor que el de Stallone en la primera película.
Para concluir, me parece que esta The Expendables 3 quedó floja por intentar vender algo un poco diferente a las películas anteriores, perjudicando al público que sí las valora por sus estrellas de acción de décadas atrás. Hay acción, violencia, y algunos chistes, pero la mayor parte del tiempo me preguntaba que qué diablos estaba pasando y porqué debería de importarme. Ronda Rousy, si algún día lees esto, puedes patearme el trasero cuando quieras en un vestido rojo.
