Si hay una película animada capaz de mostrar visualmente todo el rango de emociones es nada más y nada menos que Inside Out. Al igual que Big Hero 6 (2014), acudo a las películas infantiles para romper la monotonía de las películas no-tan-infantiles (sabes que hablo de ti, Furious 7). Bueno, pues Inside Out es la película más adorable que he visto en estos últimos años.
No hay muchas películas que yo diga “oh, está bien hecha, pero ahora me siento vacío por dentro”, y ese vacío no puede ser llenado con nada, y quizás el tiempo me tendrá compasión y me hará olvidar que una vez existió. Ex Machina es una de esas películas que me hacen preguntar un montón de cosas y que no tienen fácil respuestas y que, de llegar a una, no estoy muy seguro de que esa sea la correcta.
Aprovechándose de la nostalgia de la película de 1993 viene Jurassic World, la única película que realmente puede ser considerada como la secuela a la primera Jurassic Park. ¿Quién está devuelta en el póster? ¡El maldito T-Rex! Así me atrevo a decir que todo vuelve a su orden natural, y que gracias a esto Jurassic World es una película entretenida. Además de rendirle tributo a la primera, se podría decir que ignora la existencia de las otras dos secuelas que están en el medio, y eso no tiene nada de malo.
Llegamos al final de la trilogía original de Jurassic Park con esta vaina que no entretiene ni tiene gracia, pero que al menos fue considerada por volver a usar “Jurassic Park” en el título, y no como en la secuela anterior. De todas las cosas que están mal con esta película, la que más me llena de rabia se explica con sólo ver el póster. ¿Por qué el T-Rex no está en el póster sino este cocodrilo malnacido?
No sé qué fue lo que pasó entre los cuatro años entre el lanzamiento de Jurassic Park (1993) y esta película, pero por alguna razón ahora tenemos que la vaina esta no se llama Jurassic Park 2, sino algo más críptico como “The Lost World” o “El mundo perdido”. ¿Por qué pasó esto? Bueno, pues no sólo eso se perdió en los 4 años, también se perdió el sentido de asombrar al público con los majestuosos dinosaurios porque esto es una película de terror. Bienvenido a la isla de los monstruos.
Para mí, una de las películas más memorables de la década de los 90s es Jurassic Park, basada en el libro del mismo nombre de Michael Crichton. Jurassic Park juega con la idea de que es posible recrear/clonar dinosaurios, extintos hace 65 millones de años, por medio del ADN, y hacer todo un parque temático para que así Universal Studios pueda vender más mercancía relacionada a la película. Meta.
Evidentemente el género de comedia de espías es lo que se va a poner de moda gracias a que 20th Century Fox ha estado invirtiendo en esto. A principios de año lanzaron Kingsman: The Secret Service (2015), y ahora lanzan a Spy, otra comedia-acción que involucra espías y protagonizada por Melissa McCarthy. Quien tradujo el título de la película a “Una espía despistada” obviamente no la vio porque su personaje todo lo contrario a “despistada”. Entonces veo los trailers y realmente no puedo echarle la culpa.
Ves una película como San Andreas (2015) y piensas que no puede ponerse peor; una película con tantos clichés, una trama que avanza a tropezones, y unos personajes que harían a la película más interesante si murieran. Entonces, ves que la corporación maligna The Asylum ha lanzado un mockbuster titulado San Andreas Quake y te preguntas “¿Qué podría salir mal?”
Kung Fury es un cortometraje en que cada segundo es asombroso, lleno de ridiculez, cursilería, y exageraciones. Lo mejor de esto es que lo saben, y que para salirse con la suya, el director David Sandberg ambienta la película en la década de los 80s. Artes maricales, robots asesinos, dinosaurios, y Hitler es lo que ofrece este cortometraje llamado Kung Fury.
¿Has visto el trailer de una película y pensado que sólo de verlo tiene que ser el producto de una diarrea explosiva de parte de todos los involucrados? Yo sí, pero no estoy hablando de Sharknado (2013), sino San Andreas, el resultado de mezclar un purgante con la abominación aquella llamada 2012 (2009). Si no es suficientemente obvio, creo que San Andreas es una película muy mala.