Hablando de películas animadas que no voy a recordar, Latte & the Magic Waterstone, basada en un libro infantil que en mi vida he oído mencionar, pero ya esas son diferencias culturales. El principal problema es que no se siente acabada, como si tenían que entregar todo antes de apagar las luces porque Edesur les iba a desconectar el servicio. Ahora bien, casi todos los libros infantiles están escritos de esta manera, así no sé lo que estoy buscando.
The Hater es la película para estos tiempos en los que estamos todo el tiempo conectados a Internet y la mayoría de la información que recibimos viene de medios digitales y, en el peor de los casos, de redes sociales. Aunque entra un poco en lo improbable (porque debo admitir que algunas veces la realidad es peor que la ficción), The Hater nos muestra cómo ciertas personas con ciertas predisposiciones se dejan manipular por sus creencias. En la vida real, me recuerda al caso de Cambridge Analytica, pero la minería de datos y mayor grado de manipulación a individuos específicos.
Por un momento pensé que el título Animal Crackers hacía referencia a los latigazos que le dan a los animales para que hagan ciertas cosas. Ese no es el caso, y como bien lo dice el título en español, se trata de galletas de animalitos. Ahora, no sé en qué lío habrá caído pues se supone que se produjo en el 2017 pero su lanzamiento para el público en general no es hasta Julio del 2020.
¿Es posible hacer una película animada muy mala en el 2020? Solamente tenemos que fijarnos en The Larva Island Movie y obtendremos la respuesta. Quizás es un gusto adquirido o hay que tener tiempo con la serie Larva Island para poder disfrutar verdaderamente el bizcocho de hígado que es la película esta. Yo quería vomitar y cuando creía que se estaba acabando, apenas iba por el 30% de la hora y media que dura.
Greyhound es el tipo de película a la que no le das mucha mente mientras la estás viendo e inmediatamente se acaba se te olvida lo estabas viendo. El libreto lo escribió Tom Hanks basándose en la novela The God Shepherd de C.S. Forester. Con una duración de 91 minutos, disponible solamente en Apple TV+, y dirigida por una pana que parece que volvió del retiro sólo para dirigir esta película, no hay que empezarla a ver con la esperanza de que será un éxito.
Debido a la forma que empieza la película, uno pensaría que Banana Split se trata de otro romance adolescente, de la misma manera que lo trata de The Kissing Booth 2 (2020). No es que considere que sea una buena película o que trata una situación muy real, pero al menos no es otra versión cursi y empalagosa de Crepúsuclo sin vampiros ni hombres lobo ni ningún otro animal antropomórfico que toque instrumentos musicales.
Honestamente, yo no me acuerdo de The Kissing Booth (2018), y tampoco me acordaba de que había salido en el 2018, dos años antes de la secuela actual, The Kissing Booth 2, porque cosas malas no vienen en paquetes individuales. ¿Qué hay de nuevo? Hay menos de todo, pero 25 minutos más que la entrega anterior se traducen a más tiempo de sufrimiento innecesario. Lo peor del caso es que dejan la puerta abierta para que haya una tercera película y así concluir con la trilogía.
The Color Out of Space es una historia de H.P. Lovecraft, uno de los maestros de lo macabro. Por tal razón tengo que pensarlo dos veces si de veras quiero ver una adaptación de Color Out of Space porque no es el mismo tipo de horror en la que te sale el muerto por detrás cuando dejas de mirar el espejo. Este es el tipo de horror que atribuyo a Guillermo del Toro, que la única forma de no sentirme perturbado es dejando de ver la película porque lo que sea que esté al frente me revuelve el estómago.
No recuerdo casi de nada de la complicada trama de The Informer, pero sí recuerdo que no sentí la presión que caracteriza al género de thriller, esa sensación de que algo podría salir mal. Así que como no me acuerdo de casi nada, sólo puedo decir que The Informer es una thriller corriente que sólo entretiene mientras está en pantalla y que luego de que termina puedes seguir haciendo lo que hacías, viendo videitos en YouTube.
Yo me pregunto si alguno de estos actores lee el libreto y dice “sí, esto suena como una película buena que vale la pena hacer” o va más por la línea de “tengo que pagar mis facturas, hago cualquier papel que me tiren al frente”. Porque si es lo segundo, pues entiendo cómo es que una película como Fatal Affair puede existir. Si Netflix ya firmó el contrato para que cierto director haga cierta cantidad de películas, pues no hay de otra. Peter Sullivan es también el director de Secret Obsession (2019), y Fatal Affair va por la misma línea …