¿Qué es lo que se puede esperar? Es una película Roland Emmerich, director de destrucción pornográfica y de grandes éxitos como Independence Day: Resurgence (2016). Moonfall es otra película más en el espacio de Roland Emmerich y si esperas que sea estúpida y sin sentido, pues vas por buen camino. Yo esperaba que fuera mala, pero no tan mala.
The Bubble es una película intencionalmente estúpida. Esto no fuese un problema si el tipo de estupidez no se sintiera tan holgazán y si el humor me lo encontrara divertido. Como no es el caso, solamente puedo decir que es estúpida. Ahora, ¿deberías de verla? Posiblemente no.
Cuando lees un libro y tienes el dinero para hacer una película, sacas a la luz algo como Deep Water, y el resto del mundo te dice que eso fue un error. Deep Water se basa en la novela del mismo nombre de Patricia Highsmith, y en español se traduce a “Mar de fondo”. No sé lo que significa, pero ni modo. Lo que sí es que no me dan ganas de leerla, y se publicó en 1957, así que esto es una modernización de ese relato, y casi nunca sale bien.
En un caso de que te venden perro por chivo está The Call of the Wild, película que uno no tiene ganas de ver porque los trailers dicen que se trata de “Las aventuras del viejo Harrison Ford y el perro generado a computadora.” Y no es que no lo sea, pero eso es la mitad de la película, ¿entonces cuál es la otra mitad? Bueno, pues se trata más bien de la autobiografía de un perro generado a computadora, y se basa en la novela del mismo nombre de Jack London. Sin embargo, la pregunta más importante es ¿por …
¿Casi tres horas de película de Batman? Claro, ¿por qué no? Siempre y cuando me den violencia similar a la serie de juegos Arkham, pues está bien. ¿Cómo que la película es clasificación “PG”? Entonces de violencia ni hablar, y no empecemos por el póster que tiene a Oswald Cobblepot sin un cigarro lo cual le hubiera agregado el toque “pingüinesco” que necesitaba.
tick, tick… BOOM! como una bomba en conteo regresivo, basada en el musical autobiográfico de Jonathan Larson, un tipo brillante con una sal que no tiene madre. Curiosamente Bradley Whitford está en esta película, y me recuerda a Dennis Hopper, quien fue el villano de Speed (1994), una película sobre bombas. En fin, Jonathan Larson revolucionó los musicales de Broadway, pero lo hizo solamente fracasando.
¿Por qué algunas veces la tercera película de una trilogía es una precuela? No lo sé, pero regularmente es una película innecesaria. Fue el caso de Underworld: Rise of the Lycans (2009) y es el caso de The King’s Man (2021). ¿Necesitamos esta película? La respuesta es no. ¿Al menos es buena película? La respuesta también es no. Entonces realmente no sé lo que pretendían vendernos con una precuela porque a nadie le importa la historia de los Lycans ni una serie de espías sin artefactos modernos.
Ya estoy cansado de decir que película X es la más reciente de Disney/Pixar, que tienen la mejor tecnología para animación a computadora. Pero eso es Turning Red, que por alguna razón está disponible en Disney+ y no en los cines, y narra la historia de una carajita que vive en Toronto, Canadá. Me la encuentro mejor que Raya and the Last Dragon (2021) y que Encanto (2021), aunque no tenga ninguna canción.
La jevita que viaja al futuro en 13 Going on 30 (2004), termina casándose con Mark Ruffalo al final de la película, y entonces esta es la secuela después de que juntos tienen a un hijo que es el protagonista. Sólo que el Mark Ruffalo con el que se casó Jennifer Gardner es el que pertenece al MCU, el Hulk que co-inventa viajar en el tiempo. Esto es lo que vende The Adam Project, y no hay quien me haga creer lo contrario.
La única razón que se me ocurre para ver Uncharted es que no hayas jugado ninguno de los juegos de Playstation. Como ese es mi caso, pues veo esta película sin ninguna referencia anterior a Nathan Drake. Algunos dirán que no se parece al juego, pero yo realmente no lo sé, he estado muy ocupado con otras cosas (y con otros juegos).