The East (2013)
The East es una película que me parece buena, aunque rara por los personajes que tiene. Trata de un grupo de terroristas que quieren transmitir su mensaje de que las grandes corporaciones le están haciendo daño a las demás personas y al medio ambiente, y que el sistema capitalista está podrido por ello. Los villanos, según los anarquistas conocidos como “The East” son las corporaciones petroleras, las farmacéuticas, y las que contaminan el medio ambiente sin consecuencias negativas a dichas corporaciones. Lo importante de todo esto es que los terroristas no son necesariamente los buenos de la película (después de todo, son terroristas), y que ese grupo de hippies podría convencerme de que me vaya con ellos.
La película empieza con un ejemplo de ecoterrorismo narrado por Ellen Page, en el llenan los ductos de ventilación de la casa de un alto ejecutivo de una corporación petrolera con crudo como represalia por un derrame en algún lugar del mundo. Como el caso de la plataforma Deepwater Horizon en el Golfo de México, y cuya explosión y derrame no ha cambiado nada en el consumo de combustibles fósiles. Lo importante de esto es que estos terroristas autodenominados “The East” operan con el viejo dicho “ojo por ojo, diente por diente”, es decir, usarán lo que produzca las corporaciones para hacerle daño a los ejecutivos de dichas corporaciones.
Para guiarnos a este grupo terrorista está la agente que sólo recordaremos por su nombre encubierto, Sarah Moss (Brit Marling). Su esposo tiene que ser el hombre más palomo de todos los tiempos, pero eso no viene al caso. Sarah era una agente del FBI, pero ahora trabaja para una empresa privada que se dedica a espiar a este tipo de terroristas para salvaguardar los intereses de sus clientes (las corporaciones). La misión de Sarah es infiltrarse al grupo terrorista “The East” y averiguar cuáles son las tres corporaciones que van a aterrorizar para así poder detenerlos en caso de que se trate de un cliente de la empresa de seguridad y espionaje Hiller Brood. No creo que tener la cara inexpresiva el 90% del tiempo ayude a Sarah a infiltrarse al grupo, pero ya ese es otro tema.
Luego de una conversación que no tiene mucho sentido con su jefa Sharon (Patricia Clarkson), Sarah va a despedirse de su marido para emprender su misión secreta buscando a los terroristas de la película. Creo que la razón por la que la conversación inicial no tiene mucho sentido es porque no nos explican nada, sino que intentan presentar a dos mujeres que saben de lo que están hablando. En fin, Sarah sale al día siguiente, se tiñe el cabello a rubio, y se topa con un travesti llamado Luca (Shiloh Fernandez) que la lleva al cuartel general de los terroristas. Demonios, eso fue fácil. Demasiado fácil. Con casi dos horas de duración, que se integre a The East en los primeros 20 minutos significa que nos van a dar mucho de estos terroristas.
La realidad del caso es que The East son un grupo de hippies bien intencionados. Por eso es que fue tan fácil entrar al grupo, porque son hippies que confían en todo el mundo excepto en el sistema. De hecho, son una variedad muy extraña de hippies que en lugar de usar drogas, buscan comida en los basureros porque esta sociedad consumista desperdicia muchos alimentos. Bueno, pues el primer individuo que conocemos en el escondite secreto es un tal Doc (Toby Kebbell), quien se nota a leguas que es un tipo bastante extraño, y nos cuenta que no padece de Parkinson (como sería el caso del camarógrafo de esta película), sino que tuvo una reacción adversa a un antibiótico mientras estaba en Kenya. Doc es víctima de una corporación farmacéutica que vende un medicamento que tiene un montón de efectos secundarios.
El resto del equipo son igual de o peor de raros, especialmente su líder, el hippie mayor Benji (Alexander Skarsgård). Cuando llega el momento de la cena con los anarquistas estos es cuando las cosas toman un giro a lo completamente extraño, y podemos entender cómo alguien como Sarah no es capaz de encajar tan fácilmente. Infiltrarse fue fácil, convivir con ellos y sus costumbres es lo difícil. A pesar de todo (y no puedo cansarme de llamarlos “raros”), este grupo nos presenta un lado humano que no vemos tan a menudo en las películas. Sí, son un montón de rebeldes que viven en algún bosque, pero muestran compasión, viven en comunidad, y detestan muchas de las acciones de la sociedad que consideran como perjudiciales tanto para la humanidad como para el medio ambiente. Me parece que este es el fuerte de la película, que no sólo son un montón de niños malcriados que se rebelan para hacer sufrir a los demás. Esto es hasta el momento que revelan que son un montón de niños malcriados que quieren hacer sufrir a los demás.
Así Sarah tiene que convivir con este grupo de personas que quieren hacerle daño a los ejecutivos de corporaciones, y que ella trabaja para una de esas corporaciones cuyo objetivo es obtener más clientes. En una conversación, Sharon le dice que no está interesada en ningún ataque de The East a menos que se trate de uno de sus clientes, por lo que debe de mantener su identidad secreta hasta averiguar cuáles son las corporaciones que van a intentar atacar. Entonces, Sarah, ¿qué es lo que vas a hacer con tu vida luego de convivir con estos hippies? Esa es la pregunta, y no estoy muy seguro de estar de acuerdo con la respuesta.
Conclusión
The East es una película acerca de unos personajes muy peculiares que aterrorizan a los ejecutivos de corporaciones que entienden que le hacen daño a la humanidad, los animales, y al medio ambiente. El lado humano que muestran estos anarquistas es lo que encuentro más fascinante, aunque hay que recordar que son unos individuos que les gusta hacer desorden y hacerle daño a dichos ejecutivos para presentar su punto al resto de la sociedad. Un grupo como “The East” sería necesario para resolver cualquier problema con los choferes de carros públicos en Santo Domingo, República Dominicana.



