Reviews con sabor a pollo

Sweet Girl (2021)

Sweet Girl (2021)
Publicado en Review por - Sep 01, 2021
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¿Cuán mala puede ser una película con Jason Momoa? Cuando no está haciendo de Khal Drogo en Game of Thrones o de Aquaman, ¿en qué películas puedes encontrar a Jason Momoa? No lo sé, pero por eso hay una película que protagoniza llama Sweet Girl, que sólo por el nombre uno asume que él es el protagonista y tiene que salvar a la hija que fue secuestrada, ¿verdad?

La película empieza con una escena sin contexto con la finalidad de que la película te enganche y quieras saber cómo fue que llegaron a esa situación. Así que a partir de ahí viajamos al pasado e iremos avanzando a medida que avance la trama. Esto es un dispositivo narrativo llamado “no tengo ni la más remota idea de cómo vender esta película, así que te voy a crear expectativas desde un principio a ver si terminas de verla”. ¿Y funciona? No, pero tengo dos horas libres.

Resulta que hace varios años atrás, Ray (Jason Momoa), Amanda (Adria Arjona), y Rachel Cooper (Isabela Merced) son una familia feliz hasta que un día cualquiera Amanda es diagnosticada con cáncer. No recuerdo de qué, pero cáncer. En cierto sentido, Sweet Girl pone de manifiesto el relajo que es el sistema de salud gringo, y hasta amenaza de muerte al CEO, Simon Keely (Justin Bartha), de una farmacéutica en televisión nacional. ¿Habrá alguna manera de que el sistema de salud se arregle al final de esta película? Claro que no. Y dicho sea de paso, Simon Keely me recuerda al otro CEO de la farmacéutica en The Old Guard (2020).

Por razones cancerígenas, Amanda muere, y lo único que le queda a los Cooper es buscar venganza de la farmacéutica responsable de que hayan hipotecado por segunda vez su casa para pagar las facturas del hospital. ¿Por qué? Porque existiendo la posibilidad de hacer el medicamento sumamente barato para salvar la mayor cantidad de personas, lo ponen extraordinariamente caro en nombre de la inversión en investigación y desarrollo como si a largo plazo no recuperarán esa inversión si el medicamento es tan efectivo como dicen.

¿Y qué más hay? Bueno, hay unos asesinos sueltos. Así que además de intentar matar a altos ejecutivos de una farmacéutica, Ray y Rachel tendrán que huir de unos asesinos que siempre los encuentran. La razón del título Sweet Girl es porque así es como a veces Ray llama de cariño a su hija Rachel. Y ya, no hay ninguna otra razón.

La trama pues no tiene sentido y se desarrolla lentamente cuando uno sabe que se trata de una película de acción por el tema de la venganza. Las secuencias de acción sufren de mala coreografía combinada con cortes y cambios de ángulo como si lo único que mantiene la cohesión de la secuencia es el lugar donde se desarrolla. Entonces llegamos al momento de esa escena inicial que carecía de contexto y faltando aproximadamente media hora de película pues, ya no resulta necesario terminar de verla. Es como tirar una serie de mojones a un abanico y ver cuál de éstos se va a quedar pegado en la pared. Ésta será la trama de la película.

Para concluir, Sweet Girl es del tipo de película que empiezas a ver para poder dormir y que no te importa cómo terminará porque sabes que cualquier resultado al que lleguen no será satisfactorio. Me han dado ganas de volver a ver The Prestige (2006).