Reviews con sabor a pollo

The Farewell Party (2014)

Mita Tova

The Farewell Party (2014)
Publicado en Review por - Oct 28, 2015

Quizás es que no estoy sintonizado con el humor israelí, pero yo no consideraría The Farewell Party una comedia sobre los últimos días de las personas envejecientes. Sería más bien un estudio nada serio de lo que es querer terminar con todo de una vez por todas y ahorrarse más sufrimiento. Así The Farewell Party toca el delicado tema de la eutanasia en pacientes terminales de edad avanzada. Y no, no hay ninguna fiesta.

De las pocas películas israelíes que he visto recientemente, The Farewell Party es la que se ve mejor de todas. Me refiero a que el trabajo de fotografía, maquillaje, y escenografía resalta más en comparación con las otras películas que he visto. A pesar de que no me la encontré cómica, me encuentro interesante que toque el tema de la eutanasia con un poco de humor negro. Básicamente hay gente con enfermedades terminales y muy pocas probabilidades de recuperarse, por lo que deciden tomar un atajo y evitarse más sufrimiento esperando a que la muerte los venga a buscar. Independientemente de las creencias religiosas con relación al tema, el único inconveniente es que los médicos nunca ayudarían a un paciente a esto, y bueno, que cualquiera que preste ayuda podría ser considerado un homicida.

Esta es la historia de Yehezkel (Ze’ev Revach), su esposa Levana (Levana Finkelstein), y una amiga de éstos, Yana (Aliza Rosen), quienes viven en una residencia de personas mayores. El esposo de Yana, Max, está en cama y ya no es capaz de estar sentado sin gritar de dolor, por lo que le pide ayuda a Yehezkel. Yehezkel y Yana se ponen de acuerdo y buscan la ayuda de un nuevo vecino, el Dr. Daniel (Ilan Dar), un veterinario. A todo esto, la única voz de oposición es la de Levana, quien además padece de demencia y no puede estar mucho tiempo sola porque vainas malas pasan cuando está mucho tiempo sola.

Por supuesto que nadie quiere suministrar la dosis mortal, por lo que a Yehezkel se le ocurre crear un aparato que se encargue de esa tarea con tan solo presionar un botón. Así el paciente decide cuándo poner fin a su vida. Si lo único que queda es un camino de sufrimiento, ¿tenemos el derecho a terminarlo? ¿Podría esto considerarse suicidio? ¿Podrían ser acusados de homicidio los facilitadores de tal aparato? Preguntas que no son para que yo conteste. Lo cierto es que habrá muchas opiniones diferentes, y quizás ese no es el propósito de esta “comedia”, sino más bien presentar de una manera armoniosa y calurosa de nuestros seres queridos (me recuerdan a los viejitos adorables de Amour (2012)). El momento más memorable es cuando nuestros protagonistas están cantando en el carro. No entenderé nada de lo que están cantando, pero los subtítulos me dicen que esto es oro.

Para concluir, me gustó The Farewell Party porque me hizo reflexionar sobre cómo serían mis últimos días si acaso llegara a vivir tanto tiempo porque, de seguir viviendo en Dominicana, es más probable que muera en un accidente de tránsito o un asaltante me dispare luego de despojarme de mis pertenencias.

One thought on “The Farewell Party (2014)

  1. Muy interesante tu tratamiento, aunque no vi la pelicula…

    A la verdad la proporcion de envejecientes sobre el total crece a ritmo acelerado se ha convertido en un problema de salud publoca al que algunos achacan la desaceleracion de la economia de Japon porque no la incluyeron en sus famosos planes a largo plazo.

    Me gustaria ver una pelicula con este enfoque.

    ec