Reviews con sabor a pollo

Maze Runner: The Scorch Trials (2015)

Corredor laberinto: Prueba de fuego

Maze Runner: The Scorch Trials (2015)
Publicado en Review por - Sep 18, 2015
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Hace casi un año cuando vi The Maze Runner (2014) dije que no iba a leer la trilogía de los libros de James Dashner, pues han pasado meses desde que leí la trilogía (y evitado la precuela). Debo decir que Maze Runner: The Scorch Trials es una adaptación del segundo libro de Dashner de la misma forma que World War Z (2013) es una adaptación de la novela del mismo nombre, así como la temporada 5 de Games of Thrones es una adaptación de los libros de George R. R. Martin. A lo que me refiero es que tiene muy poco que ver con el material original.

Las películas no tienen que ser idénticas a los libros, pero empecemos por las preguntas que más difieren del libro para intentar entender por qué no me gustó tanto esta película en comparación con la anterior.

  1. ¿Cuál es el significado de Scorch Trials o Prueba de fuego? Aquí no hay nada que indique que se trata de una prueba, pues sólo son unos jóvenes corriendo de un lado a otro.
  2. ¿Qué significa ser inmune al virus Flare o Llamarada? Si eres “inmune” y te pica un mosquito infectado, como sea contraes el virus.
  3. ¿Has jugado The Last of Us? Yo espero que sí, sino toma unos minutos (o unas horas) para ver algunos videos y vuelve a este review.

The Scorch Trials como adaptación es horrible, y como película es pasable y hasta entretenida si no le prestas mucha antención. La película empieza donde terminó la anterior Maze Runner y los chicuelos son llevados a un complejo en medio de la nada donde conocen a jóvenes de otros laberintos, les dan comida, baño, y camas para dormir. Como algo tiene que estar mal, y Thomas (Dylan O’Brien) todavía no se ha percatado del problema (se le olvidó que vio el laberinto desde el helicóptero), un tal Aris (Jacob Lofland) le enseña que quizás estas gentes no tienen las mejores intenciones. Así se las tienen que ingeniar para escapar del complejo dirigido por Janson Littlefinger (Aidan Gillen).

No me acordaba casi nada del segundo libro de la trilogía, pero esta película hizo que lo hiciera a base de preguntas. ¿Si ellos escapan, entonces cómo es que es una prueba? ¿Cómo saben a dónde tienen que ir? ¿Cómo van a hacer la historia de Brenda (Rosa Salazar) y Jorge (Giancarlo Esposito)? ¿Pero entonces cómo explicarán la traición? ¿Qué pasará cuando… se infecte? ¿Cómo es que van a explicar la cura? Bueno, pues algunas de estas preguntas no tienen respuesta, y hay otras que tienen respuestas decepcionantes.

Según WICKED o WCKD o CRUEL, la cura para el virus zombi está en los jugos mentales de los chamaquitos inmunes. Lo cual lleva uno a preguntarse que por qué no han empezado a exprimirlos como naranjas en lugar de ponerlos a dar vueltas en un laberinto. El caso es que Thomas, Aris, Minho (Ki Hong Lee), Teresa (Kaya Scodelario), Newt (Thomas Brodie-Sangster), Frypan (Dexter Darden), y Winston (Alexander Flores) se escapan de las garras del “hombre-rata” y deambulan por el desierto y los escenarios post-apocalípticos donde encontrarán vistigios de civilización humana.

En su travesía hacia las montañas se encuentran con ciertas dificultades. Me encanta la forma en que se ve el futuro distópico, se ve que algo muy malo ha pasado. No importa cuán extraordinario sea esto (y hay que mencionar el momento en que se detienen al oír un disparo), lo dañan en las persecusiones al tener a un camarógrafo correr junto a los jovenzuelos y todo se ve borroso y mal. A nadie le importa el bienestar de mis ojos. Además de correr, los personajes de esta película no hacen nada. Si creías que Teresa hizo muy poco en la película anterior, pues espera menos de ella en Scorch Trials.

Maze Runner: The Scorch Trials ofrece momentos emocionantes que quedan disparejos porque cortan repentinamente y no sabemos cómo diantres se salvaron de la situación en que estaban.