El baúl de los recuerdos

GoldenEye (1995)

GoldenEye (1995)
Publicado en El Baúl, Review por - Mar 13, 2013
Primera utilización en la franquicia de efectos animados por computadora. Lindo, ¿no?

Primera utilización en la franquicia de efectos animados por computadora. Lindo, ¿no?

GoldenEye es la decimoséptima entrega de la franquicia de James Bond, después de un período sabático de seis años desde Licence to Kill en 1989. Es el primer filme de la década de los noventas, y también el primero protagonizado por Pierce Brosnan, actor irlandés que muchos de la generación contemporánea consideran el Bond definitivo (y que también es probablemente el primero que fueron a ver al cine).

La trama de la película es bastante bien manejada; nos muestran algo de la historia de trabajo de Bond, y hasta cerca de la mitad de la película no se sabe claramente quién es el villano. Todo lo que se conoce sobre el tipo son rumores y datos no confirmados, lo que da una sensación de misterio constante hasta la revelación. Pierce Brosnan le da un carisma especial al personaje, y sus toques únicos de sarcasmo, combinados con un fino sentido de la seriedad, hacen que las escenas de acción sean buenas, y que las escenas sutiles te saquen una buena sonrisa.

La trama comienza con “un trabajo más” para Bond y su compañero Alec Trevelyan, el agente 006. Están infiltrándose en una base satélite rusa, y lamentablemente, son descubiertos en el proceso. Y de ahí se arma el titingó.

Estos agentes de MI6 son unos abusadores, ni siquiera dejan a uno ir al baño en paz.

Estos agentes de MI6 son unos abusadores, ni siquiera dejan a uno ir al baño en paz.

 

Nueve años después de ese lío, vemos a Bond siendo evaluado por una representante de MI6, y es ahí donde comienza realmente la película.

¿Quién puede resistir semejante sonrisa de vampiro hambriento?

¿Quién puede resistir semejante sonrisa de vampiro hambriento?

El villano

 

Sean Bean, en el papel de Alec Trevelyan, hace un loable trabajo como el villano de la película (como si a estas alturas del juego nadie supiera quién es — y si no lo sabías, te pasa por llegar tarde a la fiesta). Para no cansar el cuento con su historia de fondo, básicamente MI6 fastidió a sus padres con el gobierno comunista de la Unión Soviética, y el chamaco está todo ofendido y quiere tomar venganza… De la manera menos sutil, más violenta y más enredada posible, secuestrando un destructivo satélite ruso de nombre clave GoldenEye (de ahí el título del filme) y rostizando a Londres en general, y las oficinas de MI6 en particular. Para empeorar las cosas, tiene una vendetta personal contra Bond por haberlo fastidiado en la misión fallida de nueve años atrás, y haberle dejado la cara hecha un crucigrama por quemaduras.

 

Las Damas

Serena Gordon como Caroline, la psicoanalista y evaluadora de Bond. Total, que no llega a hacer mucho de ninguna de las dos cosas.

Serena Gordon como Caroline, la psicoanalista y evaluadora de Bond. Total, que no llega a hacer mucho de ninguna de las dos cosas.

La humilde Caroline hace acto de presencia única y exclusivamente en los primeros cuatro minutos después de la secuencia de créditos, como una evaluadora de MI6 tratando de hacer su trabajo con el encantador Bond… Y fallando espectacularmente.

Holaaaaaaaa enfermeraaaaaaaaaa.

Holaaaaaaaa enfermeraaaaaaaaaa.

La bella Famke Janssen hace el papel de Xenia Zaragevna Onatopp, la secretaria de Trevelyan y el primer contacto que tiene Bond con la organización villana de la película (conocida como Janus). Es básicamente la matona principal y preferida del villano, y su metodología favorita es asfixiar a sus víctimas entre sus muslos mientras tiene sexo con ellos. Lo cual tiende también a provocarle orgasmos nada reservados. (No me pregunten.)

Ella representa el primer reto grande de Bond, y le demostrará que no todas las mujeres son tan débiles como él está acostumbrado a conocer, puesto que le costará un fabuloso combo de múltiples madrazos contra la pared acaramelados con una plancha caliente de sauna en el trasero para quitársela de encima, de tan fuerte que es su apretón de piernas.

Holaaaaaaaaaa enferme— er, no, es demasiado ordinaria la chava.

Holaaaaaaaaaa enferme— er, no, es demasiado ordinaria la chava.

 

La heroína de la aventura en esta ocasión es Izabella Scorupco en el papel de Natalya Simonova. La verdad no creo que compara con el glamour de la letal Xenia Onatopp, pero tal vez ése era el punto de los productores. Es una programadora hábil y tenaz, y ayudará a 007 a completar su misión de detener los satélites que Trevelyan ha secuestrado.

Cabe destacar también que GoldenEye es la primera entrada en la franquicia de Bond en la que la maravillosa Dama Judi Dench hace su aparición como M, la encargada y jefaza del Servicio Secreto de Inteligencia británico, conocido como MI6 (Inteligencia Militar sección 6, por sus siglas en inglés). Y a pesar de las muchas dudas que tuvo mucha gente cuando la peli se estrenó, hay que admitirlo: La señora Dench hizo un absolutamente fantástico trabajo. =)

 

Los Aparatos

GoldenEye tiene la agradable característica de darle un toque humorístico a la presentación de los aparatos de Bond, mostrándonos aquellos que serán útiles más adelante en la trama intercalados con situaciones cómicas de otros que no tienen nada que ver con la película, pero que están ahí para hacernos reír un poco.

Silla de ruedas equipada con lanzacohetes disimulado dentro y debajo del yeso. Si vas en alguna misión peligrosa, nunca salgas de casa sin ella.

Silla de ruedas equipada con lanzacohetes disimulado dentro y debajo del yeso. Si vas en alguna misión peligrosa, nunca salgas de casa sin ella.

Q no está conforme si no sale con alguna extravagancia rara, y por eso, cuando Bond llega al laboratorio y lo saluda, tiene la necesidad de demostrar su última invención. Útil para salir a cazar elefantes, demoler edificios, y frenar temporalmente a tu primera esposa (porque todos sabemos que no se va a detener por un simple explosivo).

El nuevo BMW de Bond. Ágil, cinco cambios, radar omnidireccional, sistema de autodestrucción, cohetes Stinger detrás de las luces frontales, y por supuesto, todas las mejoras tradicionales. Y dice el negro que no le pongas la mano a eso.

El nuevo BMW de Bond. Ágil, cinco cambios, radar omnidireccional, sistema de autodestrucción, cohetes Stinger detrás de las luces frontales, y por supuesto, todas las mejoras tradicionales. Y dice el negro que no le pongas la mano a eso.

Uno de los elementos tradicionales de Bond siempre ha sido el carro, que siempre es más chévere que lo que puede pagar un millonario después de empeñar hasta las pelotas. En esta ocasión tenemos un BMW Z3, precioso, pero que termina no haciendo prácticamente nada en toda la historia porque el acuerdo de colocación de productos con BMW se hizo demasiado tarde en la filmación de la película, y apenas hubo tiempo de incluirlo.

La correa con un disparador de lanza y 75 pies de filamento de alta resistencia para hacer rappel. Y se presta a otras aplicaciones algo más perversas también.

La correa con un disparador de lanza y 75 pies de filamento de alta resistencia para hacer rappel. Y se presta a otras aplicaciones algo más perversas también.

El mejor amigo del agente secreto: La correa. Un dispositivo versátil y altamente funcional que llena múltiples necesidades, incluyendo en este caso evitar que se te caigan los pantalones, y permitirte balancearte como Tarzán de un lado a otro entre pasadizos metálicos en una estructura elevada.

Manín, si todavía está en el laboratorio de Q, es porque no está aprobado para uso por los agentes. Te pasa por inventar.

Manín, si todavía está en el laboratorio de Q, es porque no está aprobado para uso por los agentes. Te pasa por inventar.

Siempre hay un idiota en el medio cuando la gente inteligente habla, y mientras Q le daba instrucciones a Bond sobre cómo utilizar su correa de alta tecnología, tenía que venir uno de los pasantes de Q a fuñir la paciencia con una cabina telefónica utilizada para atrapar indeseables. Lo admito: Hay que darles puntos por la creatividad.

Pluma granada de clase 4. Ciertamente en este caso la pluma es más fuerte que la espada.

Pluma granada de clase 4. Ciertamente en este caso la pluma es más fuerte que la espada.

Otro de los dispositivos altamente útiles de la colección es este pequeño lapicero, que luego de pincharlo tres veces, arma una “mecha” de cuatro segundos, después de los cuales el tierno aparatito explota con la misma fuerza y el mismo escándalo de una granada de fragmentación. Una herramienta inocente y muy útil en el estuche de viaje de cualquier caballero decente que se dedique al espionaje profesional.

¿...A quién sino a Q se le ocurre inventarse una silla de oficina con sistema de eyección?

¿…A quién sino a Q se le ocurre inventarse una silla de oficina con sistema de eyección?

…Esto no tiene madre.

“¡Mamiiiiiiiiii, yo quiero uno así para mi cumpleaños!”

“¡Mamiiiiiiiiii, yo quiero uno así para mi cumpleaños!”

La primera aparición de los aparatitos de Bond montados en el reloj, este maravilloso y elegante Omega Seamaster Professional esconde un láser de alto poder y un detonador remoto. Ideal para desarmar operaciones clandestinas rusas, escapar de prisiones metálicas, e ir a bucear en la playa.

 

El más importante dispositivo de Q, y el más peligroso de todos, por el que te puedes buscar la muerte si juegas con él: Su almuerzo.

El más importante dispositivo de Q, y el más peligroso de todos, por el que te puedes buscar la muerte si juegas con él: Su almuerzo.

Yo que tú, no le pondría la mano.

 

Conclusión

El filme es altamente entretenido, a pesar de que los efectos especiales no han envejecido muy favorablemente. Esta entrega de la saga de 007 nos trae un montón de escenas de exteriores filmadas con miniaturas y con pantalla verde, que en su momento eran lo último en efectos, pero que hoy en día se nos hacen algo acartonados y un poquito incómodos de digerir. Sin embargo, las secuencias de acción quedaron muy bien logradas, siendo la más espectacular la famosísima persecución en tanque de guerra por las calles de San Petersburgo.

"¡Soy invencible!" ...Anjá, síguete creyendo eso, manín.

“¡Soy invencible!” …Anjá, síguete creyendo eso, manín.

Las actuaciones de Pierce Brosnan como Bond y Sean Bean como Trevelyan son fantásticas, en mi opinión, y la participación del resto de los personajes le da un sabor único a la película (a pesar de que Natalya me pareció un personaje bastante poco agradable y que no servía más que para intentar lucir bonita y avanzar la trama). Me gustó especialmente Alan Cumming como el arrogante programador ruso Boris Grishenko, porque todas sus escenas de alguna forma terminaban haciendo reír con sus excentricidades.

Por otro lado, la banda sonora de la película es bastante poco memorable, enfocándose en variaciones y arreglos del tema principal de Bond, pero provee suficiente ambientación para sumergirnos en la trama. Los vestuarios y ambientes en general son bastante apropiados, y no se ven ni se sienten fuera de lugar (el cielo nos libre de una repetición de esa legendaria camisa de George Lazenby en On Her Majesty’s Secret Service, ¡Ave María purísima!). Como valoración final, creo que la película es una divertida adición a la colección de cualquier cinéfilo, y una excelente adquisición para cualquier fanático coleccionista del espía británico más famoso de todos los tiempos.

¡SHORYUKEN! ...Perdón, no pude resistirme.

¡SHORYUKEN! …Perdón, no pude resistirme.