Reviews con sabor a pollo

Gods of Egypt (2016)

Dioses de Egipto

Gods of Egypt (2016)
Publicado en Review por - May 07, 2018
Ver Trailer

Gods of Egypt es una película que debió haber salido hace 20 años de su fecha de lanzamiento, es decir, en el 1996, así quizás la gente apreciaría sus efectos especiales, y si cambiaban todo lo relacionado a Egipto por otro planeta o algo así, pues quizás hubiese sido mejor. Quizás. Se me parece a un juego de 3DO, porque se ve tan mal, pero al mismo tiempo, suficientemente realista como para haber sido lanzada para esas fechas.

Osiris (Bryan Brown) ha decidido que su hijo Horus (Nikolaj Coster-Waldau) será el nuevo rey porque se va a retirar a un condominio en la Florida. La ceremonia de coronación es interrumpida por el hermano de Osiris, Set (Gerard Butler), quien tiene la intención de convertirse en rey, y para lograrlo tiene que matar a Osiris, humillar a Horus, y hacer que todos los demás dioses se arrodillen ante él. En estos diez minutos es que se ve la primera pelea entre Osiris y Horus, e invocan los poderes de convertirse en muñecos de metal. Este es el momento en que ya puedes dejar de ver la película esta, porque lo que sigue sólo se pone peor.

No sé cuánto tiempo ha pasado desde la ceremonia aquella, pero a Set le están construyendo un obelisco y Horus vive exiliado en la tumba de su padre, y ciego porque le sacaron los ojos. Está la voz en off de un viejo Bek, que no sé para qué sirve porque nunca lo vemos, pero el joven Bek (Brenton Thwaites) quiere liberar a su novia Zaya (Courtney Eaton) de la esclavitud porque desde que Set llegó al poder, han tenido que trabajar en lugar de vivir como pobres ladrones. Para lograr su objetivo, Zaya convence a Bek de que debe robar los ojos de Horus y devolvérselos a su dueño para que éste vuelva a pelear con Set. El único inconveniente es que matan a Zaya y Anubis se la lleva al mundo de los muertos.

Así empieza la aventura de Bek, o de Horus, o de ambos, porque hacen un trato, Bek le devuelve el ojo a cambio de revivir a Zaya. ¿Qué impide que Horus no mate al infeliz de Bek para salirse del trato? Yo no lo sé, pero es cuando están los dos en el mismo lugar que me doy cuenta de que los dioses de esta película son gigantes en comparación con los simples mortales. Como Horus sabe que tiene todas las de perder, lo primero que hace es buscar ayuda de su abuelo, Ra (Geoffrey Rush), quien vive solo en un bote espacial y su pasatiempo es pelear con una sanguijuela gigante llamada Apophis. Ra no es de mucha utilidad. Luego se aparece Hathor (Elodie Yung) para ayudarle, y desde que termina de matar a una culebra, nada de lo que hará tendrá importancia.

Mientras que Horus y Bek siguen con su aventura para echarle agua a un agujero en el suelo, Set está matando a otros dioses y recolectando sus ítemes mágicos para convertirse en Súper Set. No hay ninguna manera de que Horus le gane a Súper Set a menos que dichos ítemes mágicos sean completamente inútiles. Lo son, así que todos felices y contentos de que Horus pudo haberle pateado el trasero a Set desde un principio, pero necesitaba creer en sí mismo. Ay, no me jodas.

No quiero perder más tiempo escribiendo sobre Gods of Egypt, pero no tengo remedio. Bek se la pasa haciendo chistes a costilla de Horus, quien no entiende ninguno. Las peleas a base de imágenes generadas a computadora se ven horrible, como si alguien no quisiera que las vieras. La mayoría de los personajes, dioses casi todos, son unos inútiles que no hacen mucho. Y todos los involucrados deciden hacer la mejor película de sus vidas, pero no saben lo mal que está quedando. Se trata de una película que está convencida de que es seria, pero tiene a un Bek haciendo chistes que no aterrizan.

Para concluir, Gods of Egypt es indescriptiblemente mala, pero se nota mucha dedicación y esfuerzo en hacer una película épica que no sirve de nada.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *